domingo, 26 de octubre de 2008
"Todo termina a fin de que todo vuelva a empezar"
Erase una vez un alma que iba de aquí para allá, como entre fantasmas. Sonreía porque así le dictaba su corazón que no sus impulsos. Qué podría decir! Todo su ser emergia como un volcán y al igual que se expulsa la lava ardiente todas sus entrañas salían a borbotones, abrasivas, arrogantes y, cuánta incoherencia! sumisas y cabizbajas.
Erase una vez una joven con sueños de princesa que buscaba su rana. Dormía mirando a las estrellas buscando su lucero y sonriendo a la osa mayor. Construía sus castillos en el aire y se imaginaba ir vestida con un traje de ensueño llevando en su mano una varita mágica.
Erase una vez una joven que creía en los cuentos de hadas.
Y como suele pasar, en uno de esos despertares la joven comprendió que todo era un sueño y como tal había terminado.
Se juró que jamás dormiría contemplando las estrellas y además desterró a su fiel lucero.
-No quiero saber de tí. -le dijo. Me has traicionado puesto que tu luz me cegó y confundió mi camino.
El lucero le mandó un guiño desde la distancia y mediante ondas ella recibió su mensaje lleno de energia y ánimo.
Duerme tranquila que aunque pienses que todo ha terminado es solo para darte un respiro.
"Todo termina a fin de que todo vuelva a empezar"
jueves, 20 de marzo de 2008
"Yo confieso"
Se que esta sensación no es solo mía, eso me tranquiliza. Nos ocurre que solemos pasar inadvertidos ante nosotros mismos, quizás por miedo, para ocultarnos del paso del tiempo, torear lo deprimente que resulta el ver cómo los años si cuentan y no solo por las experiencias que vamos adquiriendo sino también por lo que vamos dejando en el camino.
Yo confieso humildemente ser una mujer vulnerable, carecer de una postura firme y bambolearme según soplen los vientos.
Confieso poseer un corazón enorme que bombea con fuerza, que siente y sufre las injusticias.
Mi espejo dice mucho de mí. El cristal no me impide llegar al interior, haz un esfuerzo, unos segundos bastan para traspasar esa barrera y mírate bien.
Deja a un lado las arruguitas y a esas canitas que empiezan a brotar y se instalan con firmeza en tu cabello. Ignóralas y ve más allá.
Confieso hacer uso mayoritario de la expresión "debería hacer..."
El debería en lugar de actuar o tomar las riendas.
El culpabilizar a alguien de un error que es todo tuyo.
Si, hoy Jueves Santo, yo confieso ante mí el no estar preparada para salir a escena.
Tengo humildad y por tanto reconozco haber cometido errores pero éstos me han enseñado a que si tropiezas levántate y sigue andando.
Si, hoy sentía la necesidad de mirarme a través del espejo y he llegado a la conclusión:
"Porque yo lo valgo"
martes, 19 de febrero de 2008
"Moléculas libres?"
Aniones...cationes...moléculas que van y vienen buscando armonía, buscando emparentarse, siempre en busca del contrario para crear sintonia.
Parece una contradición, parece que lo opuesto liga entre sí. Se diría que lo simil huye y que solo van los contrarios.
Polos positivos saltan, se repelen. Seres de igual condición, naturaleza, creencias, son de verdad compatibles?
A mí, particularmente, me va lo contrario.
Me aburre relacionarme con mis iguales. Me apasiona la diversidad, lo opuesto, lo incognito,
Es como ir descubriendo muchos mundos sin apenas moverte de tu espacio. Es un viaje virtual a lo desconocido, una aventura fascinante, un nacer contínuo.
Saltemos la regla de la normalidad aún a expensas de que te multen por ello.
Déjate llevar por las sensaciones, por lo que aclame tu interior y no temas a nada, el final será marcado por tu aptitud que no por tu actitud ante la vida.
Así que yo os invito a un viaje hacia donde empuje el viento, arrastren las olas y la mente pueda sentirse liberada de ataduras.
Os imagináis un momento así ?
Es posible y además ...cuesta tan poco!
miércoles, 6 de febrero de 2008
Andrógenos y estrógenos
Vamos por parte y desglosemos ambas palabras. Andro-genus y estro-genos. Como vemos tienen en común la termin ación, oséase, geno, que significa que genera, que origina. El prefijo andros indica hombre varón pero el prefijo estro no quiere decir mujer. ESTRO es "aguijón". Asómbrese y ponga sus manos sobre la cabeza, no es para menos.
Y a partir de ahí , mujeres, qué hacemos?
Luchar. Y vosotras diréis, con razón, "eso ya lo hacemos".
Pero no hemos acudido al origen. Convoquemos una manifestación donde quede bien claro que rechazamos "estrógenos" como hormona femenina.
Y a partir de entonces, con las cosas bien definidas, posicionémos.
Todo está en el origen. No nos engañemos. La verdad que nos han querido vender no está tras un velo ni un ropaje que oculte el cuerpo de la mujer. No caigamos en el error de sentirnos liberada por la incorporación de la mujer a la vida laboral. Eso está ya pasado de rosca.
La cosa es más simple: no aceptamos "aguijón" como hormona femenina.
domingo, 7 de octubre de 2007
Juan sin miedo
Un escalofrio que nos hiela, que nos hace temblar, una sensación de desnudez, un quedarse paralizado, un...qué se yo. Cada cual lo percibe según su naturaleza de sentir, pero lo cierto es que el miedo nos neutraliza y nos anula.
Juan sin miedo existió. No es un mito, es un ser real, aunque todos los conozcamos a través de los cuentos narrados por los hermanos Grimm.
Un joven atrevido, con confianza en sí mismo, sin fortuna, limpio de cuerpo y alma, va en busca del miedo porque no lo conoce.
Cuando consigue hacerse de una notable posición que le da seguridad, cree que todo lo que le rodea es trasparente como él, ingenuo, no percibe la amenaza de la pérdida y descubre el miedo.
Uno posee su vida, no es eso motivo para luchar, para proteger, para sentir que se es dueño de lo más valioso que se pueda desear?. Y sin embargo no le damos su justo precio por ser algo que nos fue dado sin tener conciencia.
Solemos darle valor a cosas materiales, un inmueble, un coche, una suculenta cuenta corriente... y la lista continua y continua.
De ahí surge el miedo porque una vez que se ha saboreado, que se ha disfrutado de esas pertenencias creemos que todo se hunde si ya no son nuestras.
Y entramos en un circulo absurdo que nos ciega e impide que veamos esas cosas sencillas que no tienen un precio monetario y que dan tanta satisfacción si alguna vez nos atrevemos a desprendernos de ese afán que posee el ser humano por ser dueño y señor de cosas materiales.
No seamos tan hormiguitas....ni tampoco imitemos a la cigarra. Los extremos jamás son buenos, intentemos buscar lo justo, y si aparece el miedo...lo afrontamos con valentía y sigamos adelante.
domingo, 18 de marzo de 2007
"La cabeza fría y...los pies calientes"
¿Podemos negarnos a soñar?.
¿Podemos conducir nuestros sueños?
¿Y ponerse una venda en los ojos para caminar a tientas y dejar que sean nuestras manos, nuestro olfato, nuestro instinto el que nos guíe?
¿Quién pone el límite entre la realidad y la fantasía?. La fantasía puede confundirse con los sueños y no es lo mismo soñar despierto que estar en el séptimo cielo, o diríase con mayor propiedad, en los brazos de Morfeo, que bendito sea ese señor por el placer que nos proporciona.
Morfeo nos acuna y mece suavemente. En esos instantes somos todos tan niños, tan inocentes y frágiles y tan dados a dejarnos llevar por la inercia de los recuerdos, de los deseos que nunca llegan, añoranzas de aquellos tiempos pasados… que nos convertimos en el punto central de lo macabro, de nuestros instintos reprimidos y de otros muchos que ahogamos por querer ser fuertes y, sobre todo, controladores de nuestras emociones.
Qué absurdo es a veces el comportamiento humano!
Qué duro somos con nosotros mismos al rechazar cualquier sentimiento que pueda comprometernos y cubrirnos con una coraza que oprima el corazón y anule los sentidos.
Estamos continuamente cuestionándonos, poniéndonos cadenas cuando afirmamos ser libres.
Usamos la palabra para manifestar descontentos, exigencias y raramente para expresar voluntades y qué decir si se trata de emociones. Ahí ya le ponemos un candado al corazón y colocamos el letrero de “cerrado” o “prohibido el paso”.
Qué ciegos podemos llegar a ser cuando fingimos no sentir nada, cuando esquivamos al deseo, cuando volvemos la cara a lo que nos dicta el corazón!
La cabeza siempre fría y….los pies calientes.
Frase de cobardes me atrevo a sentenciar.
martes, 20 de febrero de 2007
"Armas de mujer"
¿Quién es el autor, o autores, de esa “magnífica frase”?.
El opuesto al femenino es en lingüística lo masculino. ¿Son ellos los que nos han colocado semejante artificio?. Y yo me pregunto, siempre partiendo de mi ignorancia: es esto cierto, las mujeres vamos armadas?
Y sigo profundizando en el tema, a solas conmigo y con mis lucubraciones. Si las mujeres empleamos “armas” será en defensa propia, sin ánimo de atacar a nadie, sin tener planificado de antemano un objetivo claro y conciso Y si nos hemos visto en la necesidad de recurrir a las “armas” será por algo, pienso yo. Tal vez todo se deba a la evolución y por supervivencia hemos tenido que recurrir a tales recursos, ya que el sexo fuerte, eso es, el “hombre”, siempre ha sido considerado superior a la mujer y por consiguiente, nosotras, el sexo débil, no ha tenido más remedio que verse obligado a sufrir una lenta pero constante evolución para ir superando los múltiples obstáculos que el hombre, siempre sin malas intenciones, nos va colocando en nuestro camino.
No ha quedado mal la exposición, pero…y siempre hay un pero, la cosa no queda ahí.
Existe un dicho o frase popular:
“Ojo por ojo y diente por diente”
Lo que es igual que decir:
“Te pago con la misma moneda”.
Ahora, en estos tiempos que corren, en el despertar de la mujer tras su largo letargo, me duele haber llegado a tan horrible conclusión. La mujer a pesar de haber avanzado a pasos agigantados, a velocidad de la luz, y estar en la cumbre muy por encima del hombre, en el fondo de su alma no está en sintonía con su condición.
No quiero que ninguna mujer se sienta ofendida, pero creo que el precio que hemos pagado ha sido muy alto.
Es un tema delicado y no quiero ahondar en él, de momento.
Lo que sí quiero es que recapacitemos sobre nuestra manera de actuar y no sentirnos orgullosas por tener dominio sobre el hombre, hay veces que se da el caso en el que apretamos demasiado la soga y no se trata de eso. Pienso que la manera más correcta de actuar siempre ha de ir encaminada en pro de la igualdad y del equilibrio.